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Estudiantes del Centro Maria Cano visitan la Biblioteca Nacional

A primera hora de la mañana de hoy, 18 de noviembre, un grupo de estudiantes del Centro María Cano ingresó en la Biblioteca Nacional, adentrándose en un espacio que integra historia, arte y un firme compromiso con la preservación cultural. Lo que inició como una actividad escolar se transformó en una valiosa aproximación al patrimonio literario de Guinea Ecuatorial.

Los alumnos, pertenecientes a segundo y quinto curso de primaria, realizaron un recorrido por las instalaciones acompañados por Tomás Obama y Mariano Marcelo, encargados de guiar y orientar a los jóvenes visitantes a través del edificio y su sistema de organización interna. Para muchos de ellos, esta experiencia constituyó su primer acercamiento a un archivo que conserva décadas de producción literaria nacional, obras contemporáneas y textos de referencia, incluidos aquellos elaborados por el jefe de Estado.

De acuerdo con el personal de la Biblioteca, los estudiantes manifestaron un especial interés por los libros de autores ecuatoguineanos, así como por los títulos firmados por el presidente del país, que ocupan un lugar destacado dentro de la colección. Asimismo, llamó su atención la escultura de Don Leandro Mbomio, uno de los artistas más representativos del país, cuya obra preside uno de los salones principales.

Entre los momentos más significativos de la visita destacó el encuentro directo con la imponente estructura del edificio: estanterías ordenadas con rigor, salas de estudio caracterizadas por su silencio y una arquitectura diseñada para resguardar la memoria escrita en condiciones óptimas.

Posteriormente, la actividad continuó en un ambiente más cercano. Una docente del centro educativo dirigió un breve recital literario, combinando la lectura en voz alta con dinámicas de reflexión adaptadas a la edad de los participantes. El propósito de la sesión fue fortalecer la interpretación lectora, promover la escucha activa y consolidar el vínculo de los estudiantes con la práctica de la lectura.

Para la Biblioteca Nacional, este tipo de iniciativas trasciende el ámbito protocolario y se convierte en un puente efectivo entre las nuevas generaciones y el acervo cultural que la institución tiene la responsabilidad de custodiar. Para los niños, en cambio, la experiencia ofrece un impacto inmediato: comprender que las historias no solo se leen, sino que también se preservan y contribuyen a la construcción de la identidad nacional.

Según destacaron los organizadores, los estudiantes dejaron una impresión de genuina curiosidad, un elemento que podría consolidarse en hábitos de lectura más sólidos o incluso en futuras vocaciones relacionadas con la cultura, la investigación o la literatura.

En un contexto en el que la tecnología redefine el acceso al conocimiento y transforma las dinámicas de aprendizaje, la presencia de un grupo de niños recorriendo los pasillos de una biblioteca pública adquiere un valor simbólico. Representa la vigencia del libro y reafirma la responsabilidad institucional de continuar promoviendo espacios en los que las nuevas generaciones puedan reconocerse dentro de la historia escrita del país.

Ministerio de Información, Prensa y Cultura